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sábado, 6 de agosto de 2016

Helado de plátano y dulce de leche con trocitos de chocolate y nuez


¿Quién dijo calor? ¿Calor? Noooo!!!!! Nos estamos derritiendo, así que habrá que aguantar a base de cosas fresquitas, como los helados… qué sacrificio!!!! Pero hay que hacerlos lo más fáciles que podamos… y variados. Así que aquí os dejo una bomba de sabor, que se hace en un plis plas… ya veréis…
Ingredientes:
1 plátano maduro
120 g de dulce de leche
200 g de nata 35% de materia grasa
50 g de trocitos de chocolate
50 g de nueces peladas y un poco troceadas



Preparación:
Comenzamos por montar la nata bien fría. Si queremos reducir un poco las calorías del helado, también podemos substituirla por leche evaporada, que también puede montarse aunque no llegue a tomar la misma consistencia. Reservamos la nata o leche evaporada y trituramos el plátano junto con el dulce de leche con una batidora de mano. Añadimos la nata montada y nos aseguramos de que la mezcla esté bien fría antes de ponerla en la máquina de hacer helados durante 30 minutos o hasta que coja consistencia cremosa, momento en el que añadimos los trocitos de chocolate y las nueces. Si no tenemos máquina de hacer helados también podemos poner la mezcla en un recipiente en el congelador y removemos bien para evitar que se formen cristales, cada hora, durante 4 horas, hasta que obtengamos la textura deseada.



Rápido, fácil y muy sabroso!

sábado, 5 de marzo de 2016

Barritas de galleta, chocolate y dulce de leche


Si esperabais una receta light, o como mínimo saludable para hoy... siento decepcionaros, pero ésta es una receta obscena y decante: unas barritas parecidas a las thousand dollar bars, o a los Twix, pero con dulce de leche en lugar de caramelo. ¿Qué más puedo explicaros? Que la galleta es como la de un shortbread, que le pongo dulce de leche pastelero en lugar del normal para que tenga más consistencia y que a esta combinación solo le falta el chocolate para estar seguros de que tiene que ser pecado. No hay mucho más que decir; ahí va la receta.
Ingredientes:
110 g de mantequilla
110 g de azúcar
1 cuchara pequeña de vainilla líquida o en pasta
110 g de harina
200 g de dulce de leche pastelero
250 g de chocolate cobertura


Preparación:
Comenzamos preparando la galleta, para lo que mezclamos la mantequilla  a temperatura ambiente con el azúcar y la vainilla. Añadimos la harina y mezclamos. Veremos que al principio la masa parece demasiado seca, pero si continuamos mezclando termina por formar una bola. Forramos un molde rectangular (por ejemplo de 24 cm por 15 cm, o similar) con papel vegetal y sobre éste disponemos la masa, ayudándonos con un par de cucharas, ya que será muy pegajosa. Pinchamos toda la superficie de la masa con un tenedor para facilitar que salga el vapor que se forme durante la cocción, sin que se hagan burbujas en la masa. Horneamos a 200 ºC durante unos 40 minutos, hasta que la superficie tenga un bonito color dorado. Dejamos enfriar completamente y cubrimos, lo más uniformemente posible con el dulce de leche pastelero. Llevamos la preparación al congelador durante 10 minutos, mientras fundimos el chocolate al microondas, poco a poco para que no se nos queme. Retiramos la preparación del congelador y cortamos las barras, más o menos de unos 12 cm por 3 cm. Las disponemos sobre una rejilla y volcamos sobre ellas el chocolate fundido para que las cubra completamente. Si tenemos la previsión de colocar una fuente y un papel vegetal debajo de la rejilla, podemos recuperar el chocolate que cae para seguir cubriendo las barritas o incluso para otra preparación. Si nos parece demasiado complicado también podemos simplemente sumergir las barritas en el chocolate fundido y "pescarlas" con un tenedor para ponerlas a secar sobre una rejilla.


Una vez el chocolate haya solidificado nuestras barritas estarán listas. Si hace calor, lo mejor es guardarlas en la nevera... si llegan, porque lo más probable es que desaparezcan antes de que os deis cuenta...

domingo, 8 de noviembre de 2015

Flan de dulce de leche




Hacer un flan no tiene ninguna dificultad. Y si comparamos el sabor y la textura de un flan casero con la de uno industrial, la relación esfuerzo/beneficio es más que satisfactoria. Si además, en lugar de hacer un flan normal, hacemos un flan de dulce de leche entonces sabremos sin lugar a dudas como alcanzar el nirvana con un mínimo esfuerzo. El dulzor y la suavidad de este flan contrastan estupendamente con las fresas, pero si no tenemos o no nos apetecen, no son obligatorias. Con esta receta nos salen 6 raciones individuales, aunque también podemos hacer un solo flan grande, que necesitará un poco más de tiempo en el horno para que se cuaje completamente.


Ingredientes
4 huevos
100 g de azúcar + otros 100 g para el caramelo
200 ml de leche
200 g de dulce de leche
1 vaina de vainilla
Preparación
Comenzamos por cortar la vainilla a lo largo para sacar las semillas. Ponemos tanto la vaina como las semillas en la leche y calentamos casi hasta que hierva. Retiramos del fuego, tapamos y dejamos que infusione un rato, mientras preparamos el caramelo. Si queremos ahorrarnos este proceso, siempre podemos utilizar vainilla líquida o en pasta. Mientras, hacemos el caramelo poniendo al fuego los 100 g de azúcar con tres cucharas de agua. No debemos remover con cuchara en ningún momento, lo dejamos hacer y cuando empiece a adquirir un color de caramelo claro, retiramos del fuego y repartimos en los moldes de flan. Aquí también, si queremos ahorrarnos este paso, podemos utilizar caramelo del que se vende ya hecho. Pero bueno ¿qué voy a deciros? casero es más bueno…



Entonces batimos los huevos con el resto del azúcar, durante unos 2 o 3 minutos, es decir, que si podemos hacerlo en el robot de cocina, mejor. Añadimos el dulce de leche y la leche y continuamos batiendo hasta obtener una mezcla homogénea. Repartimos esta mezcla en las flaneras, que ya tendrán su caramelo, las tapamos con papel de plata y las colocamos en una bandeja de horno a la que añadiremos agua hirviendo hasta cubrir más o menos la mitad de la altura de los moldes. Horneamos así al baño María a 160ºC durante unos 60 minutos o hasta que los flanes hayan cuajado, cosa que podemos comprobar igual que los bizcochos: pinchando con un palito.


Dejamos enfriar primero a temperatura ambiente y luego en la nevera y para servir desmoldamos y podemos acompañar de fresas o de lo que más nos guste.

viernes, 31 de julio de 2015

Helado de dulce de leche




Si bien parece que el calor sofocante de estas últimas semanas nos está dando un respiro, nos siguen apeteciendo los helados ¿verdad? Así que seguimos aportando recetas de esas que nos gustan a todos, que son fáciles de hacer y, insisto, que no llevan huevos (que en esta época del año los huevos que no estén bien hechos siempre pueden darnos un susto). Y el de dulce de leche, para mí es un clásico. No hay niño que se resista… y muchos adultos tampoco. Existen versiones aún más sencillas, pero no tienen el mismo sabor. Y versiones más complicadas… pero cuando el calor aprieta cuantas menos horas pasemos en la cocina mejor ¿no?





Ingredientes:
400 ml de leche entera
200 g de dulce de leche
100 ml de nata (35% de materia grasa)
1 cuchara pequeña de vainilla líquida
una pizca de sal

Preparación:
Comenzamos por calentar en una olla la leche y el dulce de leche, removiendo constantemente hasta que el dulce de leche se disuelva. Retiramos del fuego y agregamos la nata, la vainilla y la sal. Dejamos que se enfríe, primero a temperatura ambiente y luego en la nevera durante unas 4 horas. Finalmente mantecamos el helado en la máquina para hacer helados. Si no tenemos máquina, como siempre, ponemos el helado en el congelador y lo sacamos cada hora para removerlo, durante un mínimo de 4 horas. Y ya está.
 


¿A que es fácil? Y está buenísmo!!!!!

miércoles, 11 de marzo de 2015

Alfajores de maizena



Como ya sabemos todos los auténticos adictos a los dulces, provengamos de donde provengamos, existen diferentes tipos de alfajores.


De entre ellos, los mejores son los que proceden de Argentina, y por qué no decirlo, de Uruguay (que no quiero que nadie se enfade conmigo, ejem!). A su vez, de entre los diferentes alfajores que pueden degustarse en estos dos países, los más fáciles de elaborar en casa son los alfajores de maizena.


 Para quienes no los hayan degustado nunca, os diré que tienen una textura arenosa y ligera, y pese a lo que pueda parecer, no son empalagosos, a no ser que los rellenemos con una capa de dulce de leche exageradamente enorme. Es decir, podemos hacerlos un poco a nuestro gusto: para los más golosos con muuuuucho dulce de leche y para los menos, con lo justo para contrastar la sequedad de la masa con la untuosidad del dulce.

Ingredientes:
50 g de mantequilla
50 g de azúcar
1 cuchara pequeña de vainilla líquida o en pasta
2 huevos
200 g de maizena
100 g de harina
½ cuchara pequeña de impulsor
dulce de leche pastelero
coco rallado
Preparación:
Para empezar batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar, a mano o en el robot, pero a velocidad baja, para no incorporar aire. Agregamos la vainilla y posteriormente los huevos, batiendo constantemente. Mezclamos las harinas con el impulsor, las tamizamos y las añadimos a la mezcla anterior para formar una bola de masa. No hace falta que amasemos más que lo justo para que quede todo unido y homogéneo. Dejamos reposar una hora en la nevera.


Estiramos la masa con un rodillo y unas guías (o con un rodillo de niveles) y cortamos discos de unos 5 o 6 cm de diámetro. De este tamaño y con estas cantidades nos saldrían aproximadamente una docena de alfajores (es decir, dos docenas de discos). Ponemos los discos de masa en una fuente con papel para hornear y los enfriamos durante ½ hora. Posteriormente horneamos unos 10 minutos a 190º C, teniendo en cuenta que los discos de alfajores de maizena son blancos, no deben dorarse.


Una vez fríos los untamos con dulce de leche a gusto, los unimos de dos en dos  y tras poner un poco más de dulce por los bordes, enganchamos el coco rallado. ¿A que es fácil? Venga, a intentarlo!


miércoles, 24 de diciembre de 2014

Tronco de navidad (Bûche de Noël)



Receta de última hora: el tronco de navidad, o Bûche de Noël, un clásico en estas fechas, que tiene la gracia de admitir muchas variantes.
 

Si bien los más clásicos se hacen con un bizcocho sencillo y se rellenan de chocolate, café, castañas o praliné, podemos dejar volar nuestra imaginación y darle tanto al bizcocho como al relleno el sabor que más nos guste. Como la familia es grande, yo hice dos: uno con un bizcocho aromatizado con vainilla y relleno con dulce de leche (para los más golosos); otro con un bizcocho aromatizado con fresa y relleno de mousse de chocolate. Ambos, por supuesto van cubiertos de chocolate, al que se le hacen marcas con un tenedor para darle la apariencia de tronco. Os invito a intentar esta receta, cuya base es el pionono, un bizcocho de solo tres ingredientes, al que se trata de una manera un poco diferente.



Ingredientes:
6 huevos
100 g de azúcar
100 g de harina
Preparación:
Comenzamos por separar las claras de las yemas. Batimos las yemas junto con el azúcar hasta blanquearlas. Tamizamos la harina y la añadimos a las yemas mezclando hasta que esté perfectamente integrada. Si queremos aromatizar nuestro bizcocho, este es el momento de agregar una cuchara pequeña del de nuestra elección.


Montamos las claras a punto de nieve y también las añadimos a la mezcla, pero con mucho cuidado, con movimientos envolventes para que no pierdan su volumen. Sobre la bandeja del horno, o cualquier otra fuente de horno lo bastante grande, ponemos una hoja de papel para hornear, que la cubra completamente y vertemos la mezcla, distribuyéndola uniformemente por toda la superficie. Horneamos a 200º C durante apenas 10 minutos.



Al sacar nuestro pionono del horno, debemos tener preparado un paño de cocina húmedo y espolvoreado con un poco de azúcar, sobre el cual volcaremos el bizcocho. Le quitamos con cuidado el papel y lo enroscamos, ayudándonos con el paño y comenzando por un extremo, hasta obtener la forma de un tronco. Lo dejamos enfriar completamente antes de proceder a rellenarlo. Para ello lo abrimos, le cortamos las puntas y le ponemos el relleno de nuestra elección. Volvemos a enroscar y hacemos lo mismo con las puntas que hemos cortado, para engancharlas luego al tronco, con un poco del relleno, para que imite las ramas. Finalmente cubrimos con chocolate fundido y antes de que se seque le hacemos con un tenedor las marcas que imitan la corteza del tronco.


Lo adornamos con lo que se nos ocurra (hojas de acebo comestibles, por ejemplo) y a celebrar la Navidad!. Que tengáis todos muy felices fiestas!