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domingo, 11 de junio de 2017

Falso tiramisú de frambuesas


Hoy toca contaros una historia real, que pudo haberle pasado a cualquiera (ja, ja!): tienes invitados a cenar. Has preparado unos platos deliciosos de los que te sientes orgullosa, pero no... Horror!!!! Se te ha olvidado el postre!!!.Y además no te quedan más de 10 minutos para prepararlo. Abres la nevera y ves que tienes: un trozo de bizcocho de ayer, unas frambuesas, unas pocas fresas, un par de naranjas, mascarpone, y 2 yogures. ¿Qué haces? Pues un falso tiramisú, y quedas fenomenal.


En serio, ésta es una receta para auténticos inútiles culinarios, se hace en 10 minutos y está deliciosa. Si no tenéis, como me pasó a mi, un trozo de bizcocho del día anterior, por supuesto que podéis utilizar  melindros o bizcochos de soletilla, como en un tiramisu' de verdad (los famosos savoiardi). Os doy las cantidades para 6 vasitos, que es lo que sale con un tarro de mascarpone y dos yogures. Pero si sois más y tenéis muchos vasitos, pues a multiplicar la receta.
 


Ingredientes:
300 g de melindros o bizcocho del día anterior
100 g de fresas
2 cucharas grandes de azúcar
1 tarrina de frambuesas
2 naranjas
250 g de mascarpone
2 yogures naturales azucarados 
unas gotas de vainilla líquida
6 galletas de jenjibre (opcional)


Preparación:
Empezamos por trocear un poco las fresas y ponerlas al fuego en una olla pequeña con dos cucharas de azúcar. Cuando rompan el hervor y se haya disuelto el azúcar por completo (habrán soltado líquido) las apartamos del fuego y las dejamos enfriar. Ya habréis hecho lo más "complicado", o sea que imaginaros el resto.


Exprimimos las naranjas y mojamos con ellas la mitad del bizcocho o los melindros, que iremos distribuyendo en el fondo de los vasitos. Sobre los melindros ponemos la mitad de la preparación de fresas y unas pocas frambuesas.


Mezclamos el mascarpone con los dos yogures y unas gotas de vainilla líquida. Si los yogures no son azúcarados podemos agregar dos cucharas de azúcar (a vuestro gusto). Vertemos la mitad de esta preparación sobre las frutas, en cada vasito. Ponemos otra capa de bizcocho mojado en zumo de naranja, el resto de las fresas y lo que queda de la mezcla de mascarpone y yogur. Finalmente trituramos las galletas para ponerlas de adorno por encima y darle un toque crujiente y especiado y terminamos decorando con el resto de las frambuesas. Lo llevamos a la nevera y lo servimos bien frío. Fácil, fresquito y delicioso.

lunes, 1 de mayo de 2017

Tartitas de fresa



Antes de que acabe la temporada de fresas tenia que poner alguna receta que las incluya. Y me he dado cuenta que aún no había compartido esta tan clásica de tartitas de fresa. Con las cantidades que os pongo aqui, pueden hacerse 6 unidades en versión mini, que son como las que compramos en las pastelerias, o una sola tamaño tarta. Lo importante en una tarta de este tipo es que la masa sea firme y crujiente, que no quede reblandecida por el relleno, y ésta es perfecta. Además en esta receta os explico como hacer una crema pastelera muy fácil, rápida y que nunca hace grumos.Y por supuesto, si nos apetece, siempre podemos agregar otras frutas a esta tarta... pero eso sí, a mi me parece que en esta receta las fresas son imprescindibles... es que están tan buenas!!!!!
Ingredientes:
Para la masa
125 g de harina
50 g de maizena
50 g de azúcar
75 g de mantequilla
1 huevo
Para la crema pastelera
200 g de azúcar
60 g de maizena
3 huevos
500 ml de leche
1 cuchara pequeña de vainilla líquida o en pasta (y/o ralladura de limón y/o brandy)
Para cubrir:
300 g de fresas
1 sobre de cobertura para tartas de frutas (o en su defecto gelatina, agua y azúcar)


Preparación:
Comenzamos por hacer la masa, uniendo las dos harinas con el azúcar y la mantequilla fría para hacer un arenado, trabajándolo con las manos. Añadimos el huevo ligeramente batido y trabajamos hasta unir la masa. Dejamos descansar la masa en la nevera durante un mínimo de 30 minutos. Dividimos la masa en 6 partes iguales y las estiramos para forrar 6 pequeños moldes de tartitas. Una vez forrados los moldes, pinchamos la masa con un tenedor, cubrimos con papel para hornear y ponemos sobre éste algo que pese, como unos garbanzos secos, para evitar que al hornearla, la masa se hinche. Horneamos a 180ºC durante unos 15 minutos, retiramos los garbanzos y el papel y volvemos las tartitas al horno hasta que tengan un color ligeramente dorado. Desmoldamos con mucho cuidado para evitar que se rompan y dejamos enfriar sobre una rejilla.


Por otra parte hacemos la crema pastelera uniendo el azúcar, la maizena y los huevos en una olla pequeña, que llevaremos al fuego al mismo tiempo que vertemos sobre ella la leche hirviendo y removemos energicamente. Continuaremos removiendo hasta que vuelva a romper el hervor (que no será mucho tiempo si ya ponemos la leche hirviendo) y espese la crema. Retiramos y perfumamos la crema con un poco de vainilla, aunque también podemos hacerlo con la ralladura de un limón, o con unas gotitas de brandy... o con las 3 cosas!!! Dejaremos enfriar la crema antes de cubrir las tartitas, y para ello es necesario poner un film transparente sobre la crema, tocándola, lo que evita que se forme una película (como la nata que se forma sobre la leche caliente al enfriar).


Finalmente laminamos las fresas y cubrimos con ellas las tartitas. Aunque no es imprescindible, para que queden más bonitas y brillantes, lo ideal es acabar con una cobertura para tartas de frutas, de esas que se disuelven en agua con un poco de azúcar, calentamos y al enfriar espesan; pero si no las encontramos siempre podemos usar un poco de gelatina, disuelta en agua con azúcar, que usaremos para pincelar las fresas cuando esté casi solidificando.
Y que tengais una buena y dulce merienda!


miércoles, 27 de julio de 2016

Gazpacho de fresa - Gazpacho de sandía




¿A quién le apetece un gazpachito para aguantar estos calores? A mí!!!! Me encanta el gazpacho, pero tengo que confesar que en su versión más auténtica se me repite bastante… y un poco por eso, otro poco porque me fascinan las combinaciones con frutas, últimamente mis gazpachos favoritos son el de fresa y el de sandía.


Así que he decidido que hoy toca hacer las dos recetas, que además son muy fáciles, están buenísimos, son sanísimos y refrescan un montón. Veréis que son recetas diferentes: una lleva tomate, la otra no; una lleva ajo, la otra no; una lleva pan, la otra no… pero las dos son fantásticas… y es que no hay una sola forma de hacer gazpacho…
Ingredientes del gazpacho de fresa:
500 g de fresas
1 cebolleta
1 diente de ajo
50 g de pimiento rojo
50 g de pimiento verde
½ pepino pequeño
100 ml de agua fría
50 ml de vinagre de Jerez
Sal, pimienta y aceite de oliva a gusto


Preparación del gazpacho de fresa:
Limpiamos bien todas las verduras y las fresas con agua fría, las troceamos y las machacamos un poco en un mortero para dejarlas luego reposar en la nevera con todos los demás ingredientes durante 1 hora. Trituramos con una batidora de mano o en el robot y luego, en teoría, deberíamos colarlo… y digo en teoría porque a mí me gusta más sin colar, espeso, con trocitos diminutos, pero cada cual que lo haga como quiera. Finalmente rectificamos el aliño al gusto y lo saboreamos bien fresquito.


Ingredientes del gazpacho de sandía:
400 g de sandía pelada y sin pepitas
2 tomates maduros
½ cebolleta
1 pepino pequeño
¼ de pimiento rojo
50 g de pan
100 ml de agua fría
50 ml de vinagre de Jerez
Sal, pimienta y aceite de oliva a gusto


Preparación del gazpacho de sandía:
Empezamos poniendo a remojar el pan en agua y cuando esté blandito lo escurrimos y reservamos para unir luego a las verduras. Limpiamos bien las verduras en agua fría y las troceamos. Pelamos, despepitamos y troceamos un poco la sandía. Unimos todos los ingredientes y trituramos con una batidora de mano o en el robot. Al igual que con el de fresa, colamos si nos gusta con una textura fina o lo dejamos tal cual y rectificamos el aliño. Por supuesto que también lo saboreamos muy fresquito… ay! No sé cual me gusta más!!!!


viernes, 1 de abril de 2016

Pastel de mousse de chocolate blanco y fresas






Muchas veces os he explicado que tengo tantos cacharros en mi cocina que ya no puedo comprar más, porque no me caben…
pero a veces hay que hacer una excepción… y fue ver estos moldes para hacer un tronco con inserto y enamorarme. Se trata de dos moldes con forma de tronco: uno grande y otro pequeño con el que hacer el relleno de nuestro pastel de un sabor diferente. Así que no tuve más remedio que comprarlo e inventarme una recetilla con la que lo pudiera usar. La receta en cuestión ha tenido mucho, mucho, mucho éxito, porque combina el dulzor y cremosidad del chocolate blanco con el frescor de las fresas y la única complicación que tiene es que hay que hacer cuatro preparaciones diferentes, aunque todas ellas son muy sencillas.




Ingredientes para el relleno de fresas
200 g de fresas
45 g de azúcar
3 láminas de gelatina
Ingredientes para el bizcocho
2 huevos
35 g de harina
35 g de azúcar
½ cuchara pequeña de vainilla líquida o en pasta
Ingredientes para la mousse de chocolate blanco
50 g de azúcar
30 g de maizena
2 yemas de huevo
250 ml de leche
250 g de chocolate blanco
5 láminas de gelatina
250 g de nata 35% de materia grasa muy fría
Ingredientes para la cubierta
100 g de fresas
50 g de azúcar
3 láminas de gelatina
100 ml de nata 35% de materia grasa
60 g de chocolate blanco
Colorante rojo



Preparación:
Comenzamos por preparar el relleno de fresas, para lo cual ponemos en remojo las láminas de gelatina, mientras llevamos al fuego las fresas troceadas junto con el azúcar. No necesitan una cocción larga, ya que no queremos que pierdan su aroma, solo que el azúcar se disuelva y que las fresas comiencen a soltar líquido. En este punto trituramos las fresas hasta hacer un puré y mientras aún esté caliente disolvemos en él la gelatina. Vertemos esta mezcla en el molde pequeño interior del pastel, y enfriamos unas 4 o 5 horas, hasta que solidifique.




Mientras tanto preparamos el bizcocho, batiendo las yemas con el azúcar hasta que blanqueen. Añadimos la harina, perfumamos con la vainilla y unimos bien. Finalmente montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la masa. Volcamos la mezcla en una fuente estrecha y alargada cubierta con papel de cocina y horneamos a 190ºC  unos 10 minutos o hasta que adquiera un color ligeramente dorado.



Mientras el bizcocho se enfría elaboramos la mousse de chocolate blanco, que comenzaremos haciendo una crema pastelera: Mezclamos las yemas con el azúcar y la maizena y vertemos sobre esta mezcla la leche caliente. Llevamos al fuego removiendo constantemente hasta que espese. Mientras aún está caliente disolvemos en ella la gelatina (que habremos puesto a remojar previamente) y fundiremos en ella el chocolate blanco troceado. También podríamos fundir el chocolate con mucho cuidado (ya que el blanco es muy delicado) y unirlo a la crema. Dejamos que la mezcla se atempere mientras montamos la nata muy fría y finalmente añadimos la nata a la mezcla de crema y chocolate. Vertemos esta mezcla en el molde grande. Desmoldamos el interior de fresa y lo colocamos dentro del molde con la mousse, bien centrado. Por último colocamos la lámina de bizcocho cubriéndolo todo. Llevamos a la nevera para que refrigere durante un mínimo de 5 horas (si es más, mejor). También podríamos ponerlo en el congelador, sobre todo si hace mucho calor.



Y para terminar nuestro postre hacemos la cubierta. Comenzamos por llevar al fuego las fresas con el azúcar igual que hicimos para el relleno, lo justo para que suelten líquido y se funda el azúcar. Trituramos para hacer un puré, pero en este caso colamos el puré, para que nos quede una textura fina y sin pepitas. Disolvemos en el puré colado la gelatina previamente hidratada; fundimos el chocolate blanco troceado en el puré mientras aún está caliente y añadimos la nata líquida. Veremos que la mezcla tendrá un color rosa claro, por lo que nos interesa subirle el color con colorante rojo de buena calidad (para no tener que utilizar mucha cantidad). Si no quisiéramos usar colorante, no es obligatorio, pero obtendremos una cubierta mucho más clara. Dejamos enfriar la cubierta hasta que veamos que espesa lo suficiente (unos 27-28º C), desmoldamos el pastel y lo cubrimos con nuestra mezcla roja. Por último fundimos un poco de chocolate negro y lo volcamos sobre un trozo de papel de cocina haciendo hilitos. Dejamos que se seque, lo cortamos y lo utilizamos para coronar la superficie del pastel. ¿A que queda bonito?

miércoles, 8 de julio de 2015

Helado de fresa y yogurt




Por mucho que quiera a mi horno, las temperaturas de estos últimos días hacen que no me den muchas ganas de acercarme a él, y que prefiera un helado fresquito, sano (lo digo por el yogurt en lugar de nata), fácil de hacer y bien cargado de fruta fresca. En este caso, fresas, que me encantan y que están magníficas. Aunque por supuesto, esta misma receta podría utilizarse para hacer helado con otras frutas. Como veis, además de no llevar nata, este helado tampoco lleva huevo, y en su lugar lleva un poco de goma xantana, que ayuda a que sea más cremoso, al impedir (o dificultar) que se formen cristales grandes. Si no tenéis goma xantana, podéis simplemente no ponerla, (de hecho, más de una vez no la he puesto y sale igual) pero entonces no podéis saltaros por nada del mundo los pasos en los que se bate el helado mientras se está formando, o bien usar una heladora.



Ingredientes:
200 g de fresas limpias
2 yogures griegos
150 ml de leche condensada
1 cuchara pequeña de goma xantana
Preparación:
Creo que es la receta más fácil de todas las que he puesto en el blog, ya que solo tenemos que triturar todos los ingredientes juntos con la ayuda de una batidora de mano normal y corriente. Si queremos que nos quede una crema aterciopelada, podemos colar la preparación para quitarle las pepitas de las fresas, pero tengo que confesar que a mi me encanta encontrarlas en mi helado: son una prueba inconfundible de que es un helado hecho con frutas de verdad. A partir de aquí, podemos preparar nuestro helado con o sin heladora. No hay duda de que queda con una mejor textura si lo hacemos con una heladora, siguiendo las instrucciones de vuestro aparato. Pero si no la tenemos podemos prepararlo igual y substituir el aparato por toda la paciencia que nos hará falta para sacar el helado del congelador cada hora y batirlo manualmente o con la batidora, para ir rompiendo los cristales que puedan formarse. En total deberá estar en el congelador un mínimo de 4 horas, lo que significa que tendremos que sacarlo para batirlo 4 veces. Si está más tiempo necesitaremos batirlo más veces. En cualquier caso, valdrá la pena porque es delicioso.