domingo, 24 de enero de 2016

Trenza de higos y almendras




En una fría tarde de domingo ¿qué puede apetecernos más que un reconfortante dulce para merendar? Esta sencilla trenza resulta perfecta para una merienda o un desayuno de fin de semana. Es importante que para prepararla utilicemos una mermelada de calidad, que aporte un sabor intenso. Si lo preferimos, también podemos substituir la mermelada por chocolate, dulce de leche o crema pastelera. Pero aún más importante es hacerla con paciencia, dándole a la masa el tiempo que necesite para fermentar.
Ingredientes:
320 g de harina de fuerza
100 ml de leche
12 g de levadura fresca
1 huevo
60 g de azúcar
2 g de sal
30 g de mantequilla fría
1 cuchara pequeña de canela
1 cuchara pequeña de vainilla líquida o en pasta
Mermelada de higos
Almendras fileteadas
Preparación:
Comenzamos por hacer una masa de arranque con 90 g de harina de fuerza, 60 ml de leche y la levadura. Mezclamos todo, hacemos una bola de masa y la dejamos reposar toda la noche en un lugar fresco y bien tapada para que no se seque.



A la mañana siguiente unimos a esta masa de arranque el resto de los ingredientes, excepto la mermelada y las almendras, y dejándonos para el final la leche y la mantequilla fría. Podemos hacer esta operación tanto a mano como en el robot. Amasaremos durante unos 10 minutos y dejaremos reposar la masa en un cuenco, tapada, hasta que doble su volumen, lo que puede llevarnos 2 o 3 horas. Entonces dividimos la masa en 3 partes iguales y estiramos cada una de ellas en rectángulos estrechos. Sobre cada rectángulo pondremos la mermelada todo a lo largo y plegamos la masa de forma que la mermelada quede en su interior. Con las palmas de las manos movemos la masa ligeramente sobre la mesa para formar 3 cilindros que estarán llenos de mermelada. Trenzamos los cilindros, con cuidado de no romperlos y de que no nos salga fuera la mermelada. Como explicaba más arriba, si no nos gusta la mermelada de higos podemos ponerla de otro sabor, o incluso podemos rellenar nuestra trenza con chocolate o cualquier otro dulce. Tapamos la trenza y la dejamos reposar hasta que doble su volumen. Finalmente la pintamos con yema de huevo y le ponemos por encima unas almendras fileteadas y un poco de azúcar. Si lo preferimos, también podemos reducir un poco de mermelada (calentándola al microondas con un poco de agua) y utilizarla para pintarla en lugar del huevo, en cuyo caso, solo espolvorearemos con las almendras fileteadas. Horneamos a 180º C durante unos 15 o 20 minutos, hasta que tome un bonito color dorado.



Dejamos enfriar sobre una rejilla y ya estará lista para la merienda o el desayuno. ¡Buen provecho!

martes, 12 de enero de 2016

Tarta de caramelo salado y chocolate




En esta época del año en la que a todo el mundo le preocupa recuperar la línea después de las fiestas, aparezco yo, después de unos cuantos días sin pasarme por estas páginas, para enseñaros este despropósito para la dieta que es una tarta de caramelo salado y chocolate. Porque sin ninguna duda, este no es un postre ligero. No es para los meses de verano. No es para “un trocito pequeño para probar y nada más”. No, es un postre excesivo y decadente… vamos, de los que me gustan…
Para la masa de chocolate
100 g de harina
30 g de cacao sin azúcar
70 g de mantequilla fría
50 g de azúcar
2 yemas de huevo
Para el caramelo
300 g de azúcar
120 ml de agua
120 g de nata 35% de material grasa
70 g de mantequilla salada (o mantequilla sin sal + 1 cuchara pequeña de sal)
Para la ganache de chocolate
120 g de nata 35 % de material grasa
120 g de chocolate negro troceado


Comenzamos por preparar la base de masa, haciendo un arenado con la mantequilla, el azúcar, la harina y el cacao: como la mantequilla estará fría, al unirla a los otros dos ingredientes se obtiene una mezcla con aspecto de arena. Formaremos la masa al agregarle las yemas de huevo a este arenado. Esta masa no debe amasarse más que lo justo para unir los ingredientes y tiene que dejarse enfriar en la nevera como mínimo durante ½ hora (también se puede hacer el día anterior, e incluso se puede congelar). Estiramos la masa para forrar el molde en el que vayamos a hacer nuestro pastel y la llevamos al horno a 180º C durante 15 minutos. Es importante que la pongamos en el horno con un peso por encima para que no se hinche ni se deforme. Ponemos un trozo de papel vegetal o de papel de plata y sobre él unos garbanzos secos, lentejas, piedrecitas, etc… Pasados los primeros 10 minutos de horno retiramos el papel con el peso y dejamos que se acabe de hornear. Enfriamos y reservamos.


Para preparar el caramelo ponemos el azúcar y el agua en una olla a fuego medio y cocinamos sin remover hasta que el azúcar se disuelva y comience a tomar color de caramelo. Apartamos la olla del fuego y añadimos la nata con cuidado, ya que reaccionará haciendo muchas burbujas. Volvemos al fuego y cocinamos durante un par de minutos más, removiendo constantemente. Volvemos a retirar del fuego, añadimos la mantequilla y removemos bien hasta que quede homogéneo. En principio esta receta se hace con mantequilla sin sal y se le agrega una cuchara pequeña de sal. Pero personalmente, me gusta más hacerlo con mantequilla salada, ya que el toque de sal es más sutil y es más fácil que el sabor se reparta homogéneamente por toda la mezcla. Dejamos que el caramelo se enfríe ligeramente y vertemos sobre la masa de chocolate. Enfriamos en la nevera durante 4 o 5 horas.  Finalmente preparamos la ganache calentando la nata casi hasta que hierva (pero sin llegar a hervir). Vertemos en ella el chocolate troceado, lo dejamos reposar 1 o 2 minutos y removemos con paciencia hasta que todo el chocolate esté fundido. Ponemos el chocolate sobre el caramelo y volvemos a la nevera durante 2 o 3 horas más antes de servir. Podemos espolvorear la tarta con flor de sal o decorarla con lo que más nos guste.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Pastel del Pesebre






¡Feliz Navidad a todos! Hoy no ponemos receta, pero no quería dejar pasar este día sin desearos a todos una muy feliz Navidad con este pastel, inspirado en una foto que daba vueltas por Pinterest y que espero que os guste. ¡Felices fiestas a todos!



viernes, 18 de diciembre de 2015

Pastel de R2D2




Hoy se estrena la nueva película de Star Wars, y además es el cumpleaños de una personita muy especial que se merece este pastel y mucho, mucho más. Así que manos a la obra y a hacer un R2D2, que es el personaje más entrañable de la saga… bueno, al menos para mí.

Empezamos por hacer los bizcochos, rellenarlos, darles la forma y cubrirlos con ganache de chocolate para que no suelten migas. En este caso, a petición de la homenajeada, de chocolate y dulce de leche, que además, es mi combinación favorita!!! Por otra parte, para las patas utilicé tabletas de chocolate enteras, que corté con un cúter y mucha paciencia para darles la forma. Puede ser que mientras las cortemos se rompan… de hecho, a mí me pasó… ¿y a quien no se le ha partido nunca una tableta de chocolate por donde no quería? (normalmente te terminas comiendo 3 o 4 cuadraditos más porque ¡total ya se han separado!). Pero no hay que desesperar, ya que en este caso, fundimos un poquito de chocolate en el microondas y lo utilizamos a modo de pegamento para volver a unir los dos trozos; cinco minutos de nevera y problema solucionado.
Cubrimos con fondant blanco tanto el cuerpo de R2D2 como las patas de chocolate. Luego pintamos la parte superior del cuerpo, lo que sería “la cabeza”, con pintura comestible metálica plateada. Dejamos secar y colocamos una tira de fondant de color azul celeste alrededor de la cabeza. Ahora podemos enganchar las patas. Para ello podemos utilizar pegamento alimentario o un poco del mismo glasé que utilizamos para decorar galletas.
Añadimos un círculo del mismo azul en lo alto de la cabeza y 6 rombos a su alrededor. Todas estas piezas pueden pegarse igual que las patas. Y continuamos agregando rectángulos de diferentes tamaños hasta que R2D2 se empiece a parecer a sí mismo. Los de color plateado los haremos con fondant blanco y los pintaremos con la pintura comestible metálica plateada. Hay algunos puntos en rojo y un gran círculo negro en lo que a mí me parece “la frente” (seguro que algún friki me sabrá decir exactamente que representa). Finalmente las piezas que sobresalen más (no sé ni cómo definirlas, ¿ojos?) las sujetamos con palillos para asegurarnos que no caigan.
¿A que ha quedado chulo? Que la fuerza os acompañe.


sábado, 12 de diciembre de 2015

Galletas decoradas de Navidad



Quedan solo 2 semanas para Navidad y aún no hemos preparado nada!!!! En estas fechas no sé porque todos vamos liados y lo dejamos todo para último momento... en fín, empezemos por algo fácil: unas galletas decoradas... y más de uno dirá ¿fácil? pues sí. El año pasado hicimos unas galletas de Navidad monísimas, pero que reconozco que no eran fáciles de decorar. Este año probaremos a hacer unas que están al alcance de cualquiera que sepa pintar medianamente bien.


Necesitaremos unas galletas, que podemos hacer con la misma receta (o con alguna otra que nos guste, como esta, o esta), un poco de fondant blanco, colorantes alimenticios de los que se usan para glaseados, pegamento comestible, alguna bebida alcohólica (para diluir los colorantes, luego se evaporara), pinceles y confetti de azúcar de distintos colores y formas.


Empezamos por estirar el fondant y cortarlo con los mismos cortantes que usamos para hacer las galletas. Uniremos cada galleta al fondant con un poco de pegamento comestible o con glasa, Así tenemos una base para decorar las galletas muy, muy fácil. Y luego decoramos.

Las más fáciles:
Con un poco más de pegamento comestible enganchamos copos de nieve y bolitas brillantes de azúcar... nivel superfácil.
 
Árboles de navidad:
Con un pincel muy fino y colorante verde diluido en un poco de alcohol hacemos pequeñas pinceladas para imitar las hojas de un árbol. Podemos usar diferentes tonos para darle más realismo. Enganchamos estrellitas y bolitas brillantes de azúcar para simular la decoración del árbol. Terminamos con pequeñas motitas de colorante azul.

Bolas de navidad:

Pintamos las bolas de distintos colores diluidos y les agregamos dibujos con los colores sin diluir. Añadimos los hilos de los que colgar las bolas y pequeñas estrellitas y puntitos de colores.

Papá Noel:
Comenzamos por pintar la cara de color carne y añadirle los ojos y la nariz rosadita. Con azul muy claro hacemos la barba, bigote y si nos gusta también el poquito de espuma de las puntas de la estrella. Pintamos el resto de rojo y las puntas de negro.

Noche navideña:
Es el más complicado, porque tenemos que hacer un degradado del azul con un poquito de negro para que parezca un cielo nocturno, y esto sin pintar un círculo blanco que hará las veces de la luna (es más fácil si ponemos sobre la galleta un trocito de papel redondo del tamaño de la luna, pintamos y luego lo retiramos). Finalmente con un pincel muy fino y mucha paciencia hacemos la silueta de los árboles y del trineo con Papá Noel.

 
Si no nos atrevemos a hacerlo con pincel, podemos probar con un rotulador de tinta comestible, pero habiendo dejado secar la galleta por completo antes de probarlo, lo que puede llegar a tardar incluso un día entero.


Espero que con estas os atreváis y os pongáis todos a hacer galletas decoradas con los niños estas Navidades.