viernes, 22 de mayo de 2015

Pastel de George y el dinosaurio (Pepa Pig)




Hola a tod@s! Este no será un post muy largo, es más bien una excusa para enseñaros uno de mis últimos pasteles, el de George (el hermano de Pepa Pig) y su dinosaurio. Y me preguntaréis ¿qué tiene de especial este pastel?

Pues que a veces, pequeños detalles marcan una gran diferencia, como por ejemplo, la bandeja sobre la que ponemos el pastel.
Porque no es lo mismo que un personaje esté en su ambiente que ponerlo sobre una bandeja lisa. Así que además de preparar 3 bizcochos y la crema de chocolate con leche para rellenarlos, cubrimos una bandeja con fondant de colores para simular el prado por el que suelen pasearse los personajes de Pepa Pig. 

Los bizcochos los tallamos para darles la forma de los personajes y los cubrimos: uno con fondant rosa para hacer la cara de George, otro con azul celeste para el cuerpo y el último con verde oscuro para hacer su juguete-dinosaurio. 
Pusimos también dos mini bizcochos cubiertos de rosa para hacer las orejas. Y tras disponerlos sobre la bandeja, con un poco de paciencia nos ponemos a hacer los detalles que darán vida a nuestros personajes. Y este es el resultado... Cha Chan!!!!.




De paso y ya que el post es cortito, aprovecho para enseñaros otros pasteles que he estado haciendo últimamente. Espero que os gusten.

Pastel Surfista
 
Pastel Mando de PlayStation

Pastel Iphone

martes, 19 de mayo de 2015

Solomillo Wellington




Otro clásico, de esos que me encanta hacer incluso aunque no sea una ocasión especial. Un domingo cualquiera se transforma en un domingo de fiesta con un solomillo Wellington. En esta ocasión utilicé un solomillo de cerdo ibérico, pero esta misma receta puede hacerse con otras carnes, tanto de cerdo como de ternera, con la única salvedad de que si utilizamos cerdo la carne debe quedar perfectamente hecha, mientras que si usamos ternera puede quedar al gusto de cada uno (si es al mío quedaría media cruda y diciendo muuuuu!!!!). En cualquier caso, es importante que no nos pasemos con la cocción en ningún caso, para que no quede seca.


Ingredientes:
1 solomillo de cerdo ibérico
300 g de setas, las que más os gusten
6-8 lonchas de beicon ahumado
1 cuchara de mostaza de Dijon o de mostaza a la Antigua
1 lámina de masa quebrada o masa brisa
1 huevo
Sal, pimienta y aceite de oliva
Preparación:
Picamos las setas bien pequeñitas, las salteamos en una sartén con un poco de aceite y las aliñamos a nuestro gusto. Sazonamos el solomillo y lo marcamos en una sartén muy caliente. No queremos que quede hecho, queremos que se dore. Lo dejamos enfriar y lo untamos con la mostaza. Extendemos un trozo de film de cocina sobre la mesa y disponemos sobre él las lonchas de beicon de forma que queden un poco superpuestas. Extendemos las setas sobre el beicon y ponemos sobre estas el solomillo. Enrollamos todo, ayudándonos con el film, para que quede bien sujeto. Enfriamos durante 20 minutos.


Mientras tanto extendemos la masa y cortamos dos rectángulos. Uno de ellos ha de ser solo un poco más grande que nuestro solomillo (que sobre más o menos 1 cm todo alrededor) el otro ha de ser bastante más grande, ya que ha de servirnos para cubrir todo el solomillo, como si fuera una sábana. Quitamos el film al solomillo, lo disponemos sobre el trozo de masa pequeño y pintamos alrededor con huevo para que al disponer el otro trozo de masa por encima, ésta se pegue. Nos aseguramos que quede bien sellada y si queremos podemos hacerle algún dibujo sencillo a la masa con un cuchillo afilado, pero sin presionar, para no cortarla, por ejemplo unas rayas.
 


Pintamos con huevo toda la superficie y llevamos al horno durante 30 o 35 minutos (dependiendo del tamaño del solomillo) a 200ºC. Dejamos reposar unos minutos antes de cortar y servimos inmediatamente después de cortarlo. Buen provecho!


lunes, 11 de mayo de 2015

Tarta Massini





Perdón por haberos dejado abandonados durante unos días, pero ya estamos de vuelta y con una tarta clásica. Sé que en estos tiempos en los que están tan de moda los pasteles muy decorados, estas tartas de estética austera, “desnudas”, pueden no llamar mucho la atención, pero cualquiera que las haya probado sabe que son deliciosas, precisamente por su sencillez, por lo conocido de los sabores, por lo seguras que resultan sus combinaciones. Esta tarta en concreto es siempre un éxito, no hay nadie a quien no le guste.
Ingredientes para el bizcocho:
5 huevos
150 g de azúcar
150 g de harina
½ cuchara pequeña de impulsor
Ingredientes de la trufa:
200 gr de chocolate
300 gr de nata (35% de materia grasa)
50 gr de azúcar
Ingredientes de la nata:
300 ml de nata (35% de materia grasa)
30 g de azúcar
½ cuchara pequeña de goma xantana (no es imprescindible)
Ingredientes de la yema:
125 g de azúcar
30 ml de agua
4 yemas de huevo
½ cuchara pequeña de vainilla líquida o en pasta
Preparación:
Comenzamos por preparar el bizcocho, batiendo los huevos con el azúcar hasta que blanqueen. Añadimos luego la harina y el impulsor tamizados, mezclando suavemente hasta que estén perfectamente incorporados. Volcamos la mezcla en un molde de 22 cm de diámetro y horneamos a 190º C hasta que al pincharlo con un palillo salga limpio. Dejamos enfriar el bizcocho sobre una rejilla.


Por otra parte preparamos la trufa, para lo cual calentamos la nata y el azúcar en un cazo y cuando comience a hervir retiramos del fuego, agregamos el chocolate troceado y mezclamos enérgicamente hasta que se funda completamente. Dejamos enfriar primero a temperatura ambiente y luego en la nevera, y cuando esté muy frío, batimos la trufa igual que si fuera solamente nata, hasta montarla.



Por otra parte preparamos la nata, uniendo los tres ingredientes y batiendo hasta obtener una nata bien firme. Seguramente os llamará la atención el hecho de que le ponga goma xantana. Muchos no sabréis ni de que estoy hablando. La xantana se utiliza en la cocina profesional para dar textura a las salsas, pero también para estabilizar cremas y evitar que se desmoronen o que suelten líquido. Hoy en día algunas marcas comerciales de nata para montar son lo suficientemente buenas como para que no necesitemos incorporar la goma xantana. Si os hacéis con una nata para montar de esas que lo aguantan todo, no la necesitaréis, pero si tenéis dudas la xantana os asegurará la estabilidad de la nata.


En este punto comenzamos a montar nuestra tarta Massini, para lo que cortamos el bizcocho en dos capas iguales. Sobre una de ellas pondremos la trufa, de forma que nos quede del mismo grosor en toda la superficie. Sobre la trufa pondremos la nata, intentando también que nos quede del mismo grosor y que no manchemos una capa con la otra, para que se diferencien entre sí. Cubrimos con la otra mitad del bizcocho y llevamos a la nevera, para que se asiente mientras preparamos la yema.


Para preparar la yema comenzamos por hacer un almíbar con el agua y el azúcar, calentándolo apenas hasta que el azúcar se disuelva. Aparte preparamos un baño María que tendremos listo para utilizar. Sin ponerlas aún al baño María, batimos un poco las yemas con la vainilla  y le añadimos poco a poco el almíbar, batiendo enérgicamente. Una vez hayamos añadido todo el almíbar, ponemos las yemas al baño María y continuamos mezclando durante unos minutos hasta obtener una crema. Un consejito: no tiréis las claras; por si no lo sabíais las claras pueden congelarse perfectamente sin perder ninguna de sus propiedades. Siempre podréis utilizarlas en otro momento para hacer unos macarons, un angel cake, o una Pavlova. En fin, para terminarla, cubrimos nuestra tarta con la yema, espolvoreamos un poco de azúcar por encima y quemamos con un soplete. Esta última parte no es obligatoria, pero personalmente creo que mejora tanto el aspecto como el sabor. Espero que os guste tanto como a mi.

martes, 28 de abril de 2015

Copas de mousse de chocolate y pistacho




A veces tenemos que hacer un postre para una cena con amigos y no tenemos mucho tiempo. A veces tenemos prevista una cena muy copiosa y sabemos que si ponemos una supertarta de chocolate de postre, se quedará sobre la mesa, porque todo el mundo estará muy lleno para el postre. A veces simplemente tenemos ganas de una mousse de chocolate, pero queremos darle un toque especial. Para todas estas ocasiones, estas copas son ideales, fáciles y rápidas de hacer, y de un sabor exquisito. Solo hace falta que tengamos a mano una pasta concentrada de pistacho, y por supuesto, si en lugar de pistacho, preferimos otro sabor, simplemente hemos de cambiar la pasta por otra de nuestro sabor favorito.


Ingredientes para 4 copas:
200 ml de nata (35% materia grasa)
75 g de chocolate
35 g de pasta concentrada de pistachos
4 hojas de gelatina
2 claras de huevo
30 g Azúcar
Barquillos y trozos de frutos secos para decorar
Preparación:
Comenzamos por poner las hojas de gelatina en agua fría para que se hidraten, dos en un cuenco (que serán para hacer la mousse de chocolate) y dos en otro (para la de pistacho).De toda la nata que tenemos separamos dos cucharas en un bol pequeño, otras dos en otro bol y el resto lo montamos. Montamos también las claras a punto de nieve, agregándoles al final el azúcar, para formar un merengue firme.
 


Hacemos la mousse de chocolate, fundiendo el chocolate, al baño María o al microondas. Calentamos las dos cucharas de nata que tenemos separadas en uno de los boles pequeños, para diluir en ella dos de las láminas de gelatina. Agregamos esta mezcla al chocolate fundido. Mezclamos bien e incorporamos la mitad de la nata montada. Por último añadimos la mitad del merengue, con cuidado de que no se baje.


Llenamos ahora las copas, que tendremos apoyadas sobre alguna superficie que nos permita tenerlas en la nevera semi-tumbadas. Yo las puse en un tupper grande. Las metemos en la nevera y mientras comienzan a tomar cuerpo seguimos con la mousse de pistacho.
Calentamos el otro cuenco pequeño con las otras dos cucharas de nata y disolvemos en ella las otras dos hojas de gelatina hidratadas. Añadimos luego la pasta de pistacho y removemos bien para asegurarnos de que quede todo bien disuelto. Mezclamos con el resto de la nata montada y finalmente con el resto del merengue. Terminamos de llenar las copas y llevamos a la nevera como mínimo durante 1 hora, para que tomen la consistencia apropiada.


Decoramos con unos barquillos y unos trocitos de frutos secos (lo ideal serían pistachos, pero solo los encontré salados, así que utilicé almendras) y ya tenemos un postre muy fácil y de éxito garantizado.